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TDAH adulto

TDAH adulto: Prima el temor al supradiagnóstico que al infradiagnóstico.

2019-01-11

Entrevista a Ana Sara Viedma. Psiquiatra.

Por favor, Una breve explicación del título de su ponencia.

Exponemos un recorrido a vista de pájaro a través del TDAH del adulto mediante la exposición, a modo ilustrativo, de una serie de casos clínicos tratados en consulta y presentados como línea directriz del despliegue de una reflexión global que gira en torno al entendimiento tanto científico como popular en la materia.

-En su opinión, ¿El imaginario colectivo al que hace referencia es erróneo?

Desde luego, existe un déficit en el conocimiento público del TDAH. Prima el temor al sobrediagnóstico sobre el infradiagnóstico, sin embargo, igualmente perjudicial resulta tratar situaciones cotidianas como enfermedades mentales, como no tratar las enfermedades mentales propiamente dichas. 

-¿Por qué es importante cuestionar los diagnósticos en salud mental?

Es esencial para cualquier campo de estudio expandir sus fronteras teóricas, pero, sobre todo, resulta imprescindible que éstas sean traducibles en constructos útiles.

Así pues, como en otros campos, en salud mental debemos reevaluar y repensar con espíritu crítico los constructos teóricos que sostenemos, así como la utilidad práctica de los mismos, con objeto de moldear una más eficaz línea de trabajo, al servicio del mayor beneficio terapéutico.

Entrevista a Mónica Valero. Programa MyMind de intervención enó TDAH

2019-01-11

¿Qué es mindfulness?

Mindfulness es una forma de ser, una cualidad, un estado, una tendencia. 
Es ser consciente momento a momento de lo que está sucediendo en ese instante, de lo que estás pensando y sintiendo. Aceptando lo que acontezca (pérdida, dolor, alegría, frustración, ira, amor…etc) sin tratar de cambiarlo y sin juzgarnos por ello (Kabat-Zinn, 2009). 

Mindfulness también se ha definido como un proceso, una técnica que implica la autorregulación de la atención, de forma que sea mantenida en la experiencia inmediata, con una acitutd de amabilidad y aceptación (Bishop et al., 2004).  

Para llegar a ese “darse cuenta” y desde una percepción clara y serena poder responder de forma adecuada a cualquier circunstancia que se presente, es necesario entrenar la mente y el cuerpo, a través de la práctica diaria de la meditación. En este caso, mindfulness también es una capacidad, una habilidad inherente a cualquier persona, un rasgo que se caracteriza por la observación y por la sustitución de respuestas reactivas por otras reflexivas.
El primer programa de intervención mindfulness, fue promovido en 1990 para el uso clínico por el Dr. John Kabat-Zinn, como técnica de reducción del estrés y tratamiento del dolor crónico, dando lugar al programa de intervención de reducción del estrés basado en Mindfulness (MBSR), que enfoca la atención en la conciencia mental y corporal, sin tratar de cambiar reparar o analizar la experiencia que se vive (Irving, Dobkin & Park, 2009). 

Posteriormente, en el 2002, el Dr. Segal crea otro entrenamiento de evidencia científica conocido con las siglas MBCT “Terapia cognitiva basada en mindfulness”, que combina ejercicios de meditación con la práctica de la terapia cognitiva. 

Estos programas basados en mindfulness y cuya duración es de 8 semanas en sesiones de dos horas a la semana, utilizan ejercicios que desarrollan las capacidades de autocontrol y han demostrado ser eficaces en múltiples contextos:

1)    Dolor crónico, a través del programa mindfulnessMBSR, creado por Jon Kabat Zinn (Kabat Zinn, 1982; Kabat Zinn, Lipworth y Burney, 1985).

  • Desórdenes alimenticios, ansiedad, depresión, consumo de sustancias (Bowen et al., 2014; Segal, Williams y Teasdale, 2002).
  • Sistemáticas revisiones y meta-análisis indican que el uso de mindfulnesses efectivo para una variedad de tratamientos de salud mental (Bohlmeijer, Prenger, Taal y Cuijpers, 2010; Fjorback, Arendt, Ornbol, Fink y Walach, 2011).
  • Otros estudios comparan la efectividad de los entrenamientos basados en mindfulness, con terapias de comportamiento o farmacológicas (Khoury et al., 2013).
  • Estudios que proponen mindfulnesspara mejorar el control atencional  y mejora de los procesos ejecutivos (Keng, Smoski y Robins, 2011; Chiesa, Calati y Serretti, 2011).
  • Además, estudios de neuroimagen que han analizado las áreas del cerebro asociadas con el funcionamiento atencional en mentes de meditadores experimentados, muestran cambios neuroplásticos en las mismas, esto es, un mayor hipocampo, un aumento de la amígdala y modificaciones en la corteza cincungulada anterior (Hölzel et al.2011; Cubillo, Halari, Smith, Taylor y Rubia, 2012; Passarotti, Sweeney, Pavuluri, 2010).

7)    También mejoras en la regulación emocional (Chambers, Gullone y Allen, 2009; Grazt y Tull, 2010), que intervendrían en evitar la impulsividad asociada al TDAH (Barkley, 2010).

¿De qué modo puede el mindfulness apoyar a una persona con TDAH?

En el caso de la intervención TDAH a través de mindfulness, los entrenamientos mindfulness específicos, han demostrado ser eficaces en:

  1. Mejora de la regulación de la atención.
  2. Mejora en el desempeño de tareas de funcionamiento ejecutivo.
  3. Mejora de procesos cognitivos (Tang et al., 2007).
  4. Reducción de la impulsividad (Kozasa et al., 2012), 
  5. Mejora de la regulación emocional (Hölzel, 2011).
  6. Demuestra un efecto favorable en la resolución de conflictos (Loo et al., 2007). 

Se ha demostrado que muchas de las regiones frontales afectadas en individuos con TDAH se pueden activar y mejorar a través de la meditación (Manna et al., 2010); parece influir en la actividad de los circuitos del estriado frontal que se ha asociado con el TDAH (Van de Weijer-Bergsma, 2012). 

Además, los programas mindfulness para TDAH, también ayudan a sus cuidadores (padres o educadores), ya que se han demostrado eficaces para reducir el estrés (Shapiro, Brown & Biegel, 2007)y mejoran las habilidades de escucha y atención, ayudando a detener el ciclo de conductas disruptivas que tienen los niños y adolescentes con TDAH.

¿Por qué es importante el mindfulness en una persona con TDAH?

Siguiendo la recomendación de las guías internaciones (NCCM, 2009; Tayor et al., 2004), el tratamiento farmacológico debe ser siempre parte de un tratamiento más completo, que incluya la intervención psicosocial de forma combinada. 
En este último campo, Mindfulness se presenta como una terapia de 3ªgeneración sin efectos secundarios, que dota al individuo de herramientas para toda la vida, con las que conocerse, aceptarse y potenciarse.

De una forma delicada, la persona aprende a darse cuenta de cuándo está distraído y volver a dirigir el foco de la atención; aprende a gestionar sus propias emociones siendo consciente de lo que está sintiendo en su cuerpo, dónde lo siente, con qué intensidad, bajo qué pensamientos y desde ahí, poder regular su respuesta con la que crear comportamientos adecuados, aceptándose a él mismo y a los demás, de una manera cálida y amable. 

Es importante porque se ha demostrado como un gran aliado en la disminución de la sintomatología TDAH, en la mejora del funcionamiento ejecutivo y en la cohesión familiar. 

Además, dado el carácter hereditario del TDAH, es importante considerar que muchos de los padres de niños con TDAH, tendrán también TDAH, con lo que muy probablemente, sus estilos de crianza dispongan de estrategias de aprendizaje poco efectivas. En esta línea, hay estudios sobre el efecto de un programa mindfulness en los padres que indican que aquellos padres que conocen y aceptan las necesidades de sus hijos y se centran menos en la sintomatología del trastorno, crean un contexto familiar que permite una mayor capacidad de respuesta reflexiva y menos situaciones reactivas (Bögels & Restifo, 2015).

¿Qué es el programa MYmind?

Mymind es el programa de intervención de TDAH que recopila mayor evidencia científica. Está dirigido a padres y niños con TDAH, cuyas edades estén comprendidas entre 9 y 18 años.

Fue creado en el 2008 por la profesora Susan Bögels y su equipo, y está basado en la validación empírica del programa de mindfulness MBCT (Terapia cognitiva a través de Mindfulness) creado por Segal (2002). 

En su realización se persiguen los siguientes objetivos:

Relacionados con la paternidad:

a)   Mejora de la calidad de la atención de los padres,

  • Reducir el estrés parental.
  • Aprender a prestar atención a sus hijos sin juzgar (con discernimiento, es decir, enfocando el interés hacia lo que merece ser atendido o destacado).
  • Mejorar la conexión emocional en el momento presente con su hijo
  • Reducir los comportamientos reactivos automáticos (negativos) para con el niño (Lehtonen, Bögels y Restifo, 2010). 

f)     Al hacer práctica de meditación diaria, los padres aprender a cuidar de sí mismos y procurar la calma en su familia.

En los jóvenes y niños con TDAH:

a)   Mejorar de forma significativa la sintomatología interna y externalizante del TDAH.

  • Aumentar el desempeño de las funciones ejecutivas: planificación, organización, memoria de trabajo.
  • Mejorar los procesos atencionales, favorecer la regulación emocional, el control de impulsos y la hiperactividad. 

El programa de intervención MYmind, se centra por tanto en ayudar a las familias a integrar mindfulness, a través del aprendizaje de prácticas formales de meditación e integrar éstas, en la vida diaria, como una forma de manejar la sintomatología del TDAH, el estrés, las relaciones familiares y las emociones difíciles e introduciendo como novedad, el trabajo con los padres, que se convierten en los verdaderos responsables del cambio. 

¿Cómo se desarrolla?

Se realiza a través de una sesión semanal durante 8 semanas y en paralelo (una sesión de 1.5h para los padres y otra sesión de 45 minutos para los niños. 

En el entrenamiento, los padres reciben una intervención basada en Mindful Parenting, esto es, una nueva aplicación de la intervención con mindfulness, que tiene como objetivo mejorar las habilidades parentales de los padres en la educación de sus hijos. Este tipo de educación o “crianza consciente” consiste en: ”prestar atención a su hijo y a su educación de una manera particular: intencionada, aquí y ahora, sin juzgar” (Kabat-Zinn, 1997). 

Los niños realizan ejercicios en los que aprenden a enfocarse y mejorar su atención, autocontrol y conciencia corporal (meditaciones adaptadas y figuras de yoga).

Se habla mucho de los niños con TDAH. ¿Los padres también pueden tener el trastorno?

Claro que sí. De hecho, es muy importante tenerlo en cuenta. Fijémonos en la definición que ofrece Ana Miranda (2000): “El TDAH es un trastorno de herencia poligénica, multifactorial, de expresión variable que depende de factores ambientales diversos, persiste en el tiempo y en diferentes contextos”. Con ello nos quiere decir que además de estar implicados varios genes, el componente hereditario según la ciencia es superior al 70% y esto es un porcentaje muy alto, a tener en cuenta. 

¿Cómo el mindfulness puede ayudar a los adultos en el ámbito laboral?

Sí, la práctica de la atención plena se ha demostrado significativa para el manejo del estrés, la ansiedad, la sensación de burnouotque incide de forma negativa en la productividad laboral.  Según la ciencia, la práctica de mindfulness por el trabajador:

  1. Mejora la capacidad de liderazgo
  2. Mejora el bienestar de los empleados
  3. Reduce el estrés.
  4. Mejora el clima laboral

Todo esto redunda en la mejora de los beneficios de la empresa. 

Mónica Valero

Fundadora de Volandocometas.com

Un miembro de la pareja con TDAH..

2018-12-20

Entrevista a Irene Garza del Valle. Psicóloga. Experta en terapia de pareja.

1. ¿Cuáles son algunos problemas comunes que experimentan las parejas cuando uno de ellos tiene TDAH y el otro no?

Los problemas más comunes que experimentan las parejas con un miembro con TDAH son:

I. Dificultades de comunicación. 

a)    Por parte del miembro con TDAH: Falta de atención a lo que se dice o se discute, impulsividad a la hora de comunicar lo que desea o lo que le enfada e hiperfocalización o repetición de lo que se ha dicho o en un tema determinado. 

b)    Por parte del miembro sin TDAH: Comunicación Pasiva o Agresiva ante la frustración de no obtener la respuesta deseada.

II. Dificultades emocionales.

a)    Por parte del miembro con TDAH: Impulsividad emocional, dificultad para manejar la frustración y la ira, problemas para la autorregulación emocional, cambios de humor repentinos, mayor tendencia a presentar ansiedad y depresión debido a la dificultad emocional a nivel intra-personal e inter-personal. Problemas de autoestima y auto-aceptación ante la percepción del rechazo del entorno y/o de su pareja. 

b)    Por parte del miembro sin TDAH: Frustración y desesperanza ante la problemática de  pareja, sensación de no ser amados y/o respetados, ansiedad, estrés y depresión producto de la problemática de pareja y de experimentar una mayor responsabilidad dentro de la relación y/o ante la familia, resentimiento y culpabilidad por sentirse así ante el TDAH. Desilusión ante el hecho de vivir dentro de una relación de pareja alejada de sus expectativas. Problemas de autoestima ante su incapacidad de responder efectivamente a las dificultades de su pareja. 

III. Dificultades conductuales.

 a) Por parte del miembro con TDAH: Falta de auto-control conductual, conductas impulsivas y agresivas, problemas para empezar y terminar tareas del hogar, desorden y falta de compromiso en los acuerdos de pareja y/o familiares. 

b) Por parte del miembro sin TDAH: Reacción conductual agresiva o pasiva ante las conductas impulsivas o agresivas del miembro con TDAH, responder con lejanía y distanciamiento o excesiva cercanía  durante o después de algún comportamiento impulsivo o agresivo del miembro con TDAH. 

IV. Dificultades relacionales y de intimidad dentro del vínculo de pareja.

a)    Por parte del miembro con TDAH: Dificultad para el contacto físico, hipersensibilidad   ante la estimulación sensorial, distracción a la hora de intimar física y sexualmente con su pareja, dificultad para disfrutar  y tener orgasmos (producto de la distracción y/o la dificultad para ser tocado(a)), falta de iniciativa y motivación o por el contrario sobre-búsqueda de estímulos que puede llevar a conductas impulsivas sexuales y erótico-afectivas fuera y dentro de la pareja. Dificultades generales en los vínculos de pareja debido a la sintomatología del TDAH.

  • Por parte del miembro sin TDAH: Problemas para percibir y responder ante la dificultad de su pareja ante el contacto físico, sentimientos de rechazo, cansancio ante una pareja excesivamente activa etc. 

V. Dificultades sociales y relacionales fuera del vínculo de pareja.

  1. Por parte del miembro con TDAH: Falta de habilidades sociales  e interpersonales que dificultan: la interacción social, la capacidad de reconocer problemas sociales, así como su posible respuesta y afrontar las consecuencias. Evitar constantemente situaciones o convivencia social, influencia e impacto negativo en la relación de pareja debido a la evitación o a las dificultades sociales. 
  2. Por parte del miembro sin TDAH: Sensación de aislamiento o disminución de interacción social debido al miembro TDAH, malestar ante la falta de participación de su pareja en sus eventos y círculos sociales. 

Todas estás dificultades, tanto del miembro con TDAH, el miembro sin TDAH y a nivel pareja, se extienden en un espectro que va desde problemas mínimos y manejables a situaciones más graves y que se salen de control. Existen parejas que tienen severas dificultades a nivel comunicación, pero que a nivel intimo y erótico están contentas y satisfechas,  hay parejas que tienen problemas en todos los niveles  o algunas que solo en el contacto con otras personas y con el entorno social. Cada caso de TDAH es único y los retos que cada pareja afronta también lo son.  

2. ¿Cómo reducir el impacto del TDAH en las relaciones de pareja?

La principal vía es enfocar el trabajo en ambos miembros de la pareja. De esta manera se fomenta un mejor manejo emocional, una comunicación más efectiva y afectiva y el desarrollo de mayor empatía en ambas partes.

El tratamiento óptimo para reducir el impacto de TDAH en las relaciones de pareja abarca 3 niveles:

Nivel Individual para tratar el TDAH:  Es elemental que el miembro de la pareja con TDAH reciba tratamiento farmacológico y terapéutico para lograr tanto, un cambio a nivel neurofisiológico, cómo un cambio a nivel cognitivo y conductual, es decir sobre sus creencias y comportamientos. A partir de este nivel de tratamiento, la persona es capaz de comenzar a crear nuevos hábitos y de aprender por si misma estrategias que le ayuden a contrarrestar efectivamente los síntomas del TDAH y su influencia en la vida diaria. 

Nivel individual para entender y saber responder ante el TDAH: Este nivel es llevado a cabo por familiares, parejas y personas que conviven directamente con personas con TDAH. Permite la psico-educación sobre el TDAH, la normalización, el desahogo emocional y el aprendizaje de estrategias y comportamientos, que resulten más útiles y eficaces para afrontar y ayudar a afrontar efectivamente los síntomas del TDAH. 

Nivel relacional para reducir el impacto del TDAH: La persona con TDAH acude junto con su pareja y/o sus familiares a un especialista que les ayude a desarrollar estrategias creativas para poder interactuar positivamente entre ellos, minimizando los efectos de los síntomas del TDAH dentro de la relación.  Este tipo de procesos ayuda a que las personas encuentran mejores estrategias de comunicación entre ellos y de esta manera puedan reparar y restaurar el vínculo.

3. ¿Cuáles son los motivos por los que los enfoques tradicionales sobre los problemas de relación pueden no ser tan efectivos para una pareja en la que uno de ellos tiene TDAH?

Toda pareja es única. Asimismo, cuando uno de sus miembros tiene alguna dificultad adicional, como lo es en este caso el tener TDAH, se añaden ciertos retos a la resolución de problemas. 

Específicamente, en estos casos es fundamental no solo que los miembros de la pareja logren crear acuerdos y negociaciones en dónde logren moverse a posturas mas intermedias, en las que estén de acuerdos y se sientan escuchados y tomados en cuenta. Concretamente hablando, en casos de parejas en donde un miembro tiene TDAH, previo a buscar un acuerdo, se tiene que empezar a intervenir primero por ayudar a que el miembro con TDAH:

–   No se distraiga en las conversaciones importantes.

–   Logre manejar su frustración y su impulsividad emocional a la hora de tocar temas sensibles.

–   Modifique patrones de comportamiento que impiden que se relacione positivamente con su pareja. 

Además, en un enfoque orientado a una pareja con un miembro TDAH, una de las grandes tareas del profesional es la de ayudar a la pareja a enfocarse en la reconstrucción de la relación, pero desde la consideración de los aspectos positivos del TDAH (la imaginación, la creatividad, la energía y espontaneidad, la habilidad para tomar rápidamente decisiones urgentes e importantes etc.). 

Igualmente, otra de sus labores es que la pareja logre la elaboración de un plan compartido sobre como hacer frente a las dificultades producto del TDAH.  

También es muy importante incluir en el tratamiento especifico para parejas que viven con TDAH, la toma de consciencia de los conflictos productos del TDAH y de los que no provienen de esta condición y son ajenos a la circunstancia psicológica de uno de sus miembros, sino más bien si son propios de la pareja. 

En la misma linea, es importante que el tratamiento invite a los miembros a abordar las emociones compartidas como: el miedo al fracaso que ambos viven ante la idea de no poder superar por completo el TDAH, la ira de ambas partes de sentir que las cosas no van bien. Con ello, se ayuda a que la pareja se una a través de la empatía y de un objetivo en común, pero sobre todo se ayuda a cambiar el ambiente emocional de la pareja. 

4. ¿De qué manera la impulsividad de una persona con TDAH afecta una relación de pareja?

Como ya se había mencionado en una de las respuestas anteriores, una de las dificultades más importantes de las personas con TDAH es la impulsividad. Esto genera un impacto negativo tanto a nivel personal, como a nivel relacional. 

La pareja puede verse daña debido a la percepción de falta de control y consciencia del miembro con TDAH. Esto puede hacer sentir al miembro sin TDAH como el único miembro responsable o sobre el cual recae la responsabilidad en la relación. 

La impulsividad en todos sus niveles: comportamiento, expresión emocional, conductas sexuales, toma de decisiones, etc.  puede generar que el miembro con TDAH reaccione de determinadas maneras sin tomar en cuenta las consecuencias que estos tendrán, no solo para él, sino para su pareja y para la relación de pareja. Esto puede generar que la pareja no se sienta escuchada, tomada en cuenta, respetada e incluso que se sienta agredida. 

5. ¿Qué sugerencias tiene para una persona que está teniendo dificultades con el desorden de su pareja con TDAH?

El primer paso es conocer el TDAH, es decir,  informarse y educarse sobre el tema.  De esta manera podrán: comprender mejor a su pareja y la condición neuropsicológica que viven, normalizar muchas de sus conductas y comportamientos y sobre todo, lograr no tomar las cosas de manera personal. Esto permite eliminar o minimizar los juicios y poder desde la empatía y la comprensión ayudar a la otra persona y reconstruir la relación de pareja. 

La ansiedad y la depresión son condiciones personales que comúnmente pueden llevar a la infelicidad matrimonial y se asocian comúnmente con el TDAH, tanto en la persona que tiene TDAH como en el cónyuge que está lidiando con multitud de problemas complejos. Por lo tanto, la segunda sugerencia y otro paso muy importante es  que busquen estar bien y obtener ayuda profesional.  Si el miembro sin TDAH no se encuentra bien emocionalmente hablando, será incapaz de ayudar al otro miembro o de poder hacer algo positivo por la relación. Así que por eso es elemental, que se prioricen el hacer todo lo necesario para estar bien individualmente y obtener ayuda personal. 

Otro paso importante es hacer cambios positivos a nivel comunicación, otro de los elementos más importantes en toda pareja. Ya que normalmente, la comunicación, es uno de los elementos que se llega a ver más afectado e influenciado por el TDAH; es muy importante que los miembros sin TDAH encuentren formas y estrategias para comunicar sus necesidades y sobre todo sentirse y ser escuchados.  Es recomendado que busquen fomentar la comunicación asertiva y de esta manera sean capaces de: poner límites a tiempo y sin agresiones, así como, lograr reforzar los aspectos positivos en su pareja para abrir el canal de comunicación. Otra de mis recomendaciones en torno a la comunicación, es que organicen y  regulen el tiempo en el que se mantendrán conversaciones para discutir temas difíciles y en general, también programen conversaciones periódicamente. Asimismo, en cuanto a comunicación, recomiendo mucho que cuando uno de los miembros tiene una dificultad para retener el mensaje, se utilicen pizarras en dónde puedan escribir las palabras clave y así sea más fácil mantener el hilo de la conversación o las ideas principales o que se hagan resúmenes de lo más importante. Incluso puede ser muy útil que estos resúmenes se pongan visibles en algún lugar a modo de recordatorio y que de esta manera la persona con TDAH sea capaz de acceder a la información y a lo dicho cada vez que le sea necesario.  También se recomienda mucho el uso de “señales verbales” para redirigir las conversaciones y de esta manera mantener un enfoque siempre en lo prioritario. 

Al lograr una comunicación más efectiva y positiva, se puede pasar a un siguiente nivel, pues solo un buen nivel de comunicación va a permitir que sean capaces de organizar planes de acción, tanto de como afrontar juntos e individualmente las dificultades producto del TDAH y/o las dificultades producto de la relación.  Esta recomendación es muy útil por que cuando las parejas logran crear un plan, cada persona sabe lo que se espera de ella y de esta manera hace más fácil que pueda llevarlo a cabo.  Al tener un plan, las personas con TDAH sabrán claramente de que manera comportarse bajo determinadas situaciones y también podrán identificar en que momentos o espacios no se espera nada en concreto y  por lo tanto hay libertad para ser creativos e improvisar. Esto aumenta la seguridad en ambas partes de la pareja.

Finalmente, es muy importante cambiar el enfoque dentro de la relación. Es decir,  en vez de enfocarse en lo que quieren que deje de pasar, es importante que las parejas se enfoquen en lo que funciona, lo que es gusta y por lo tanto, quieren que suceda más. Viajar, hacer deporte, buscar actividades fuera de casa que nutran la relación y en donde ambos se puedan relajar por que no hay una responsabilidad implícita, esto suma en muchos sentidos: al estar mas relajados pueden reaccionar y responder mejor, mejora la comunicación, la conexión entre ellos y por lo tanto la manera de afrontar las dificultades y los retos. 

6. ¿Qué recomendaciones le daría a una persona que se siente culpable por enojarse con su pareja con TDAH?

Mi recomendación más importante es que normalicen estos sentimientos. Invitarlos a que no se juzguen y que sepan que otras personas en su misma circunstancia  o en una situación similar también llegan a sentirse frustradas y enojadas. 

Solo aceptando el enojo y la función que este tiene, la de protegernos de situaciones que se alejan de lo que deseado o lo que produce bienestar, es la única manera de dejar que esa emoción se procese y no se mantenga a lo largo del tiempo o incremente y se acumule. 

Otra recomendación es que analicen, sean conscientes y elaboren los estereotipos de amor romántico (mi media naranja, la persona ideal, una persona que me complementa y mágicamente sabe lo que quiero). Aunque todas las personas estamos expuestas a ellos y lidiamos también con sus consecuencias, las parejas de una persona con TDAH pueden sentirse enojadas, decepcionadas y frustradas de tener una pareja que actúa de manera opuesta a esos planteamientos de amor romántico. Es totalmente natural que si basan su idea de amor en este tipo de estereotipos y construcciones sociales, se sientan frustrados al no cumplir esas expectativas de pareja. Generar expectativas más realistas de lo que es una pareja y de lo que es el amor, puede ayudar a que ese enojo no sea tan intenso. 

Otro consejo, es que busquen y acudan a grupos de personas en situaciones similares. Esto siempre es muy útil, ya que la persona puede acceder a una red de apoyo que entiende en carne propia sus emociones y que por lo tanto no las juzga.  Además, el hecho de relacionarse y trabajar con personas que viven experiencias similares, puede ser de mucha utilidad para aprender de las situaciones de otros y ver a otras personas lidiar con el problema de una forma diferente. Los grupos de ayuda permiten que los miembros vean sus situaciones con otros ojos, con una menor carga emocional e incluso que logren aprender estrategias efectivas que otros miembros han logrado encontrar.

Finalmente, si consideran que no son capaces de manejar y expresar su enojo de una forma sana y efectiva tanto para ellos mismos, como hacia sus parejas, recomiendo que acudan con un profesional que les ayude a aprender estrategias de inteligencia emocional para poder elaborar el enojo.